Canto
Una vez que la voz se lanza
no hay forma de pararla
sin encontrar amor o amantes
todo es un torbellino de melodías al aire;
puse flores que alegrarán el día
con esa tontera de buena voluntad
pero me despidió la realidad
no hay más que cañas y laderas.
Mi boca no supo decir basta
a esta manera de cantar
junto al coro de grillos
que por la noche desafinaba;
solo un deseo quedó titilando
cuando las estrellas se marcharon
uno con brillo algo gastado
era el mayor y el primero
era el lucero que me precedió.
Cuando la voz se encuentra
no hay barrera que la frene
es una culebra inquieta
que serpentea urgente;
inunda con fuerza que despierta
en el torrente del vibrato
y la sangre se moviliza
porque es el alma la que se expresa.
Voz siempre germinal
voz de corteza y cobre
viento y mar meciendo la nota
que en mi pecho se anidará .
Lichazul © Elisa








