Requiescat in pace
Este andar entre peñas
este desmoronarse y rodar
este cavilar en la dureza de la huella
este adentrarse en lo cavernoso del corazón
reunir los guijarros del tiempo vivo
con el tiempo ya ido ...un ir y raspar
la superficie de la greda fecunda.
Este anochecerse por las noches
y en ellas soltar las candilejas ilusas
con un repelente de cometas que acechan
el sueño y la vigilia,
este andar en las sombras con la propia a cuestas
algún somnoliento destino espera
con esa espera milenaria del incierto.
Este pantano de palabras espesas
este sedimento de verbos ya pronunciados
este musgo adosado de lecciones ya hechas
es el limo del propio río navegado
es la búsqueda y la consecuencia
de la bestia y la batalla completada
con las armas precipitadas en la gruta del ocaso.
Este impaciente sosiego disfrazado
se hizo mortaja de metáforas cruzadas
como lo fue la entrada a un sucederse intenso.
Tanta agua modelando la roca
la basal matriz del nido edificado
se hizo arenisca penitente en el recodo del abismo.
Irse a lo bajo de lo abajo
por allá donde el ojo se pierde
donde la mano es el puente
con el cuerpo y el mundo
un subsuelo de atropellados giros
con el vértigo ciñéndose al vocablo.
Este respiro entrecortado
con el filo de la pesadilla
se hizo una procesión y un infierno
donde los temores asaltaron sin tregua.
Hoy ya es un pasado que no se detuvo
en estos huesos maduros
y que saldada la deuda
se homenajea sobre el granito blanco.
Lichazul © Elisa