Viaje
El crecer me dejó rumiando dolores ,
mis temores;
el sudor derramado en los campos
ya no es mío, es de todos y con todos,
palpito,
lo sé ,
me perderé con el amanecer
cuando tu voz intente buscarme,
el destino lo quiso ,
no hay a quien más culpar.
El fuego crepita dentro
un sin sentido
un lamento de años vacíos;
la mitad de la noche se fue con su rodada,
la otra,
me persigue ávida de temblores ,
sin humos a lo lejos
el destino lo quiso,
no hay a quien más culpar.
La vida y su melodía
a veces no se dan,
son impar ,
independientes entre ellas;
la soledad conquista la ruta
y del camino toma el fruto que madura al sol,
esa luz
que gastada se empecina en querer alumbrar
no sabe que la semilla muerta está,
el destino lo quiso,
no hay a quien más culpar.
elisa©lichazul
El crecer me dejó rumiando dolores ,
mis temores;
el sudor derramado en los campos
ya no es mío, es de todos y con todos,
palpito,
lo sé ,
me perderé con el amanecer
cuando tu voz intente buscarme,
el destino lo quiso ,
no hay a quien más culpar.
El fuego crepita dentro
un sin sentido
un lamento de años vacíos;
la mitad de la noche se fue con su rodada,
la otra,
me persigue ávida de temblores ,
sin humos a lo lejos
el destino lo quiso,
no hay a quien más culpar.
La vida y su melodía
a veces no se dan,
son impar ,
independientes entre ellas;
la soledad conquista la ruta
y del camino toma el fruto que madura al sol,
esa luz
que gastada se empecina en querer alumbrar
no sabe que la semilla muerta está,
el destino lo quiso,
no hay a quien más culpar.
elisa©lichazul
